Un año más, he tenido el privilegio de formar parte de la Gala Starlite, una cita muy especial que reúne en Marbella cultura, arte y solidaridad con un objetivo común: apoyar proyectos capaces de generar un impacto positivo.
Para esta edición de 2024 he querido aportar una de mis obras a la tradicional subasta benéfica de la gala: una Menina dorada cromada, única y numerada (1/5).
La pieza alcanzó los 15.000 euros durante la subasta, una cifra que me hace especialmente feliz no solo por el reconocimiento a mi trabajo, sino, sobre todo, porque permite que el arte se convierta también en una herramienta para contribuir a una buena causa.
Siempre me ha interesado la capacidad que tiene el arte para conectar con las personas más allá de lo puramente estético. Participar en iniciativas como esta demuestra que una escultura puede adquirir un significado diferente cuando pasa a formar parte de un proyecto solidario.
Ha sido un honor compartir una noche tan especial y aportar mi granito de arena a través de una de mis Meninas.
