Participar en la Gala Starlite 2025 ha sido una de esas experiencias que confirman el verdadero poder del arte. Este año, dos de mis Meninas formaron parte de la subasta benéfica, alcanzando una recaudación de 15.000 eurosdestinados íntegramente a los proyectos solidarios que impulsa la Fundación Starlite.

La Menina es un icono que he reinterpretado con un lenguaje contemporáneo, geométrico y lleno de color. Para mí, cada pieza no es solo una escultura, sino un símbolo de optimismo y conexión. Ver cómo estas dos obras encontraban un nuevo hogar y, al mismo tiempo, ayudaban a transformar realidades, es un motivo de orgullo y una de las razones por las que elegí dedicar mi vida al arte.

Estoy convencido de que el arte no debe quedarse únicamente en lo estético. Cuando se convierte en un vehículo de solidaridad, adquiere un significado mucho más profundo.

Quiero agradecer a la organización de Starlite por crear un espacio donde el arte y la filantropía se dan la mano, y a los coleccionistas que apostaron por mis Meninas, por su confianza y compromiso con un arte que también puede cambiar vidas.