Me hace mucha ilusión compartir una colaboración muy especial con la Real Fábrica de Tapices, una institución fundada en 1721 y estrechamente ligada durante más de tres siglos a la historia del arte y de la artesanía textil española.
Trabajar con una institución con una trayectoria tan extraordinaria supone para mí un auténtico privilegio. A lo largo de su historia, la Real Fábrica ha colaborado con grandes nombres del arte y ha sabido mantener vivas técnicas artesanales centenarias mientras incorpora nuevas miradas y lenguajes contemporáneos.
De este encuentro nace Amberes, una colección cuyo elemento central es una alfombra inspirada en mis Meninas poliédricas y en el universo de color que caracteriza mi trabajo. Cada alfombra se realiza por encargo y puede personalizarse en dimensiones, colores y número de Meninas, convirtiendo cada pieza en una creación diferente.
Su elaboración sigue la técnica artesanal del nudo turco de la Real Fábrica de Tapices. Cada metro cuadrado está compuesto por 18.460 nudos tejidos a mano y requiere aproximadamente una semana de trabajo, un proceso minucioso que hace especialmente interesante este diálogo entre una técnica histórica y un diseño completamente contemporáneo.
La colaboración va además más allá de la alfombra. He diseñado una colección de objetos inspirados en la silueta de la Menina poliédrica, entre ellos pañuelos de seda, piezas de cerámica, abanicos y paraguas, trasladando el mismo lenguaje gráfico y cromático a diferentes soportes.
Para mí, Amberes representa precisamente ese encuentro entre tradición y modernidad: la posibilidad de llevar mi universo artístico a una disciplina con siglos de historia y comprobar cómo dos lenguajes aparentemente distintos pueden convivir y enriquecerse mutuamente.

